El brote de fiebre amarilla registrado en Brasil sigue creciendo con fuerza, y desde julio pasado a la fecha el número de muertos llegó a 260, arriba de lo registrado un año antes, pese a los esfuerzos del gobierno por inmunizar a millones de personas.
El más reciente reporte del Ministerio de Salud de Brasil indica que desde el 1 de julio de 2017 hasta el 6 de marzo pasado hubo 846 casos de infecciones confirmadas de fiebre amarilla en el país, de los cuales 260 murieron.
Esas cifras representan un aumento del 40 por ciento en el número de infecciones confirmadas del virus, que es transmitido por mosquitos infectados.
El número podría aumentar en las próximas semanas, ya que las autoridades de salud señalaron que 828 potenciales infecciones están siendo investigadas.