El tribunal indicó que “a no ser que representen un peligro para sus niños, los padres deben de ser reunidos con ellos en un plazo de dos semanas para los menores de cinco años y en menos de 30 días para los otros niños”.
El tribunal indicó que “a no ser que representen un peligro para sus niños, los padres deben de ser reunidos con ellos en un plazo de dos semanas para los menores de cinco años y en menos de 30 días para los otros niños”.
La demanda fue presentada por la asociación de derechos cívicos ACLU en nombre de migrantes anónimos contra la policía de inmigración (ICE), a la cual el juez Dana Sabraw le exige asimismo “hacer todo para facilitar la comunicación” entre las familias que han sido separadas.
La ACLU celebró en un comunicado y en Twitter la decisión judicial a la que calificó como una “enorme victoria para los padres y los niños que pensaban que nunca iban a volver a verse”, añadiendo que “va a haber lágrimas (de alegría) en los centros de detención en varias partes del país”.
Desde mayo pasado, los procesos iniciados contra los padres que cruzan la frontera con sus hijos condujeron a la separación de más de dos mil 300 niños, generando críticas en Estados Unidos y en el exterior.
Otras demandas cuestionan el “traumatismo” que provoca a los niños ser separados de sus padres y denuncian las condiciones “inhumanas” de detención en los centros del ICE.
El martes, cerca de 20 Estados de ese país, presentaron demandas contra la política de “tolerancia cero” llevada a cabo por el presidente Donald Trump ante la inmigración clandestina, añadiendo un nuevo embrollo judicial para la administración del magnate republicano.