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Petter Rigden confesó su culpa ante los jueces, admitiendo que “cometió un error”; él desapareció en 2003 y una década después su esposa se enteró de su nueva vida y lo demandó.
Asimismo, este miércoles fue sentenciado por un tribunal británico a seis meses de cárcel y una multa de 151 dólares por el delito de bigamia; esto se resolvió gracias a Facebook.
Pues su mujer imaginó que su esposo había desaparecido al ser víctima de algo obscuro, sin embargo, tras diez años de no saber de él, lo encontró por Facebook y se dio cuenta que tenía otra esposa y un hijo; una nueva vida.
En este sentido, Rigden contrajo matrimonio con Mahala, su primera mujer, en el 2000; ambos vivieron en la ciudad de Bolton hasta que abruptamente, en 2003, el hombre de 48 años le dijo que se iba a Londres a trabajar, pero jamás volvió.
Después de una década, al navegar en dicha red social, lo halló por coincidencia y se dio cuenta de su “nueva vida” con su otra esposa Kerry Storey, a quien había conocido en 2006, tres años después de su desaparición.
Luego entonces, Malaha acudió a la policía, quienes investigaron al hombre y exhibieron frente a su segunda esposa; esta relató ante la corte que ella misma, con ayuda de su madre, pagaron los gastos de la boda que costó más de 15 mil dólares.
Mientras que Rigden confesó su culpa ante los jueces, al admitir que “cometió un error”, aun así no se salvó de la sentencia condenatoria que lo privará de su libertad medio año.
Con información de Excélsior
(Recuperado de www.radioformula.com.mx)